Mi Enfoque
Soy Nerea Lindosa, Psicóloga General Sanitaria bilingüe especializada en neurodivergencias.
Mi trayectoria profesional ha transcurrido por contextos muy diferentes: clínicos, educativos, sociales, dentro y fuera de España.
Trabajar con niños, adolescentes, adultos, familias, profesionales y centros educativos me ha permitido acercarme a una misma realidad desde lugares muy distintos.
Mi llegada al campo del autismo no fue el resultado de una especialización planificada desde el principio. Surgió a partir de las oportunidades que fueron apareciendo en mi recorrido profesional y de las decisiones que fui tomando a partir de ellas.
Ese recorrido, más largo y menos lineal, me permitió aprender desde lugares muy diferentes:
- acompañando a personas en sus entornos cotidianos
- trabajando con familias
- formando parte de equipos multidisciplinares
- desarrollando mi práctica en distintos sistemas y países
También la experiencia de vivir y trabajar fuera de mi propio contexto cultural influyó en mi manera de observar, escuchar y tratar de comprender antes de dar por sentadas determinadas explicaciones.
Cuando más adelante pude poner nombre al Paradigma de la Neurodiversidad, muchas de sus ideas ya conectaban con una forma de trabajar que llevaba tiempo intentando construir:
Comprender a la persona en su conjunto, desde el respeto, teniendo en cuenta el contexto y preguntándome no solo qué está ocurriendo, sino también qué puede ayudar.
Actualmente mi trabajo se centra especialmente en la evaluación y el acompañamiento de personas neurodivergentes, o que se preguntan si podrían serlo, desde una perspectiva que integra el conocimiento clínico y neuropsicológico con una mirada neuroafirmativa.
La neurodivergencia, sin embargo, no aparece siempre de forma aislada:
Ansiedad, bajo estado de ánimo, trauma, dificultades en las relaciones o de regulación emocional y otras formas de malestar pueden coexistir con aspectos físicos, sensoriales o de salud que también influyen en la experiencia de la persona.
Mi formación y experiencia clínica me permiten abordar estas dificultades sin perder de vista a la persona en su conjunto.
Negar las dificultades.
Ni de convertir cualquier diferencia en una fortaleza.
Comprender con la mayor precisión posible la experiencia de esa persona concreta.
Aquello que le está suponiendo un coste.
Los recursos con los que cuenta.
Qué puede ayudarle a vivir con mayor bienestar y autonomía.