Una forma de trabajar construida a lo largo del tiempo
Mi manera de entender la terapia se ha ido construyendo a través de contextos muy diferentes y acompañando a personas en distintas etapas de la vida.
Comencé trabajando con niños en sus propios entornos, en casa y en el colegio, aplicando estrategias de atención temprana junto a profesionales de distintas disciplinas. Más adelante trabajé en servicios sociales y en salud mental infantojuvenil, donde seguí profundizando en la importancia de intervenir no solo sobre la persona, sino también sobre aquello que ocurre a su alrededor y sobre la relación con la familia.
Esa experiencia sigue siendo central en mi práctica. Me permite trabajar no solo con adolescentes y adultos neurodivergentes, sino también con niños y familias, teniendo en cuenta el momento evolutivo, el contexto y las relaciones que forman parte de la vida de cada persona. Y también me recuerda que una dificultad no puede entenderse siempre de forma aislada: el contexto, las demandas, los apoyos disponibles, las relaciones y la forma particular en la que cada persona procesa lo que ocurre también forman parte de la terapia.
En los últimos años, una parte importante de mi consulta se ha centrado en adolescentes y adultos, especialmente personas autistas con necesidades de apoyo leves, personas con diagnóstico tardío o que llevan tiempo intentando comprender mejor su experiencia.
No todo lo que necesita apoyo necesita ser corregido
Muchas personas llegan a terapia después de haber dedicado mucho esfuerzo a intentar adaptarse a lo que se esperaba de ellas.
A veces el trabajo terapéutico consiste en desarrollar nuevas estrategias o abordar dificultades como ansiedad, bajo estado de ánimo, trauma, relaciones o regulación emocional. Otras veces pasa por comprender mejor qué está ocurriendo, reconocer límites, detectar situaciones de sobrecarga, revisar expectativas o encontrar formas más sostenibles de organizar la vida.
Trabajar desde una perspectiva neuroafirmativa no significa atribuir todas las dificultades a la neurodivergencia. Significa tenerla en cuenta cuando forma parte de la experiencia de la persona y evitar que la intervención termine reforzando el esfuerzo constante por parecer o actuar de una determinada manera.
La terapia busca favorecer bienestar, autonomía y una relación más comprensible y sostenible con uno mismo y con el entorno.
Terapia adaptada a cada persona
No es necesario contar con un diagnóstico para comenzar un proceso terapéutico. Algunas personas llegan sabiendo que son neurodivergentes, otras están empezando a planteárselo y otras simplemente buscan ayuda con algo que está ocurriendo en su vida.
La terapia puede dirigirse a niños, adolescentes, adultos o familias y se adapta a la edad, al momento vital y a lo que cada persona quiere trabajar.
Las sesiones tienen una duración de 50 minutos y pueden realizarse presencialmente en Madrid, en la zona de Cuzco y Chamartín, u online, en español o en inglés. La frecuencia se acuerda de manera individual.
Objetivos concretos, a tu ritmo
- Ansiedad, depresión, TOC y malestar emocional
- Trauma, experiencias adversas y regulación de la amenaza
- Sobrecarga, burnout y regulación emocional
- Identidad, autoconocimiento y aceptación de la diferencia
- Organización, funciones ejecutivas y autonomía
- Relaciones, familia y comunicación
Del primer contacto a la terapia
- Reserva de la primera sesión
Puedes reservar directamente una primera sesión de 50 minutos. Si antes necesitas aclarar alguna duda concreta, podemos resolverla brevemente por mensaje o, cuando haga falta, con una llamada corta.
- Primera sesión
Un espacio para conocernos, comprender qué te trae a terapia y empezar a valorar qué puede ayudarte en este momento.
- Empezamos a trabajar
A partir de ahí, iremos definiendo conjuntamente los aspectos que tenga sentido abordar. No siempre es necesario tener todos los objetivos claros desde el principio.
- Un proceso que se va ajustando
La terapia se revisa y adapta con el tiempo según lo que vaya ocurriendo, lo que resulte útil y el momento en el que se encuentre la persona.
Cuando el proceso lo requiere, también puede haber coordinación con la familia u otros profesionales.
Personas neurodivergentes en todas las etapas
- Niños y adolescentes
- Adultos (autismo (TEA), TDAH…)
- Familias que buscan orientación
- Personas en transiciones: colegio, trabajo, vida independiente
Dudas habituales sobre la terapia
¿Cómo es la terapia con niños?
¿Cómo es la terapia con adolescentes?
¿Cómo es la terapia con adultos?
¿También trabajas con familias?
¿La terapia es solo para personas neurodivergentes?
¿Qué diferencia hay entre una evaluación y la terapia?
75 € por sesión de 50 minutos
Presencial u online, en español o inglés. El primer paso es una conversación.